top of page
Buscar

Regresa a ti, por Isabel Castellanos

"Justo antes de dormir cuando pensé que se acababa el día apareció una pregunta: ¿Soy suficiente? He logrado tener una empresa propia, buenos resultados, un estilo de vida suficientemente bueno, mi esposo y mi hijito. Desde luego que abrí el teléfono y busqué personas que se me vinieron a la cabeza que son un referente para mí y me medí. Sin embargo, una vocecita me decía: Deja de medir tu valor. ¿Cómo que dejar de medir? Toda mi vida he sido la Ingeniera de las métricas, KPIs, etc. ¿Cómo no medir?”

 

Llevaba ya con ella 5 sesiones de coaching, entonces le pregunté: “¿Comparado con qué?”

 

El tiempo y la velocidad solo se pueden medir comparado con algo. Un coche es rápido comparado con otro coche. Un año es largo comparado con un mes. Todo número necesita un referente.

 

Entonces, no es con quien sino

¿Con qué te estás comparando?

¿Con historias editadas?

¿Con eventos aislados?

¿Con estándares invisibles que nadie te pidió cumplir?

 

Y entonces me respondió: “Estoy aplicando la física a mi espíritu. En la Teoría de la relatividad, el movimiento depende del punto de observación. No existe velocidad absoluta; todo es relativo al marco desde el cual estás ubicado. Si cambio el marco, cambio la medida; si cambio la comparación, cambio el resultado”.




El valor no es un fenómeno físico, no es una cifra, no es un ranking.

Volvamos a la primer sesión: hablemos de experimentar Los tres principios:

 

Primer principio: Eres consciente de que nada externo define lo que eres. Lo externo solo describe circunstancias, no identidad.

 

Segundo principio: El pensamiento crea la sensación de insuficiencia, pero el pensamiento no es verdad; es una interpretación momentánea.

 

Tercer principio: Detrás de ese ruido existe Mente, una inteligencia más profunda, estable, completa, que no necesita validación.

 

Las dos descansamos, no porque hubiera logrado más, no porque ahora fuera mejor que alguien, sino porque dejó de competir con algo que la asustó creado por su pensamiento.


El tiempo y la velocidad necesitan comparación; su valor no.

 

Así que, si tú en algún momento te descubres midiéndote, pregúntate con honestidad: ¿Qué historia he creado y pienso que es real?

 gresa a

Lo que eres no se acelera, no se retrasa & no se clasifica. Simplemente es. Reti.


Isabel Castellanos


 
 
 

Comentarios


  • Youtube
  • alt.text.label.Facebook
bottom of page